Siento que aunque tenga este espacio para expresarme nunca termino de hacerlo completamente. Estoy expuesta, demasiado para mi gusto. Y eso a veces me encanta, me gusta que lean mis pavadas... Y digo pavadas porque problemas no son, dudo que alguna vez los tuviera realmente. Lo único sin remedio es la muerte, dicen. Pero no va al caso.
Me siento más única e irrepetible que nunca, como si la única persona que me pudiera entender fuera yo misma y esto que escribo sea algo descartable. Estoy feliz conmigo misma pero siento que los demás no, que mierda hago entonces?! Siempre fui una mina muy independiente, hasta que de repente me doy cuenta de que eso ahora también cambió y ahora pendo de un hilo, y soy fragil de vuelta, como cuando me retaba mi mamá a los 12 años. Y que a mi antes no me pasaban estas cosas: no discutía con la gente, no tenía las mismas amistades, no tomaba, no probaba, no me sentia gorda, ni siquiera pensaba en chicos! Y confiaba más en la gente.
Entre este año y el pasado todo dio la vuelta; probé todo de golpe, conocí nuevas personas, me empecé a vestir distinto, me rebelé contra mis padres, me abrí con mi mamá, empecé a escuchar nueva música, me empezó a gustar un flaco por primera vez, me arriesgué a muchas cosas, me influenciaron y, por supuesto, me cagaron. Por confiar ciegamente. Y creo que ahí es cuando me di cuenta que ya no podía ser la misma: ya es otro entorno, otra edad, y esa vuelta atrás se vuelve algo complicada -time may change me, but I can't trace time-. E implica dejar todo eso que viví y empezar desde cero...
Pero aparte, no es lo que quiero! Me gusta como soy. Creo que siempre me sentí conforme a como soy, nunca me avergonzé (ok, no se como se escribe). Y si me molesta algo lo cambio y punto (y no es tan fácil hacerlo como decirlo, pero al fin y al cabo es así). No se hasta que punto puedo ser egoísta y mantener esto, espero que no por mucho tiempo -toda cosa en exceso es mala, you know-.
Por ahora me propongo dejarme llevar por lo que venga, disfrutar la vida, luchar por lo que quiero y esperar lo inesperado. Sin presiones. Siempre consciente. Y cuando me toque caer, tener preparados un par de almohadones para que el dolor sea más leve. Y refugiarme en lo que soy; ponerme a prueba como suelo hacer, para bien o para mal.
No hay comentarios:
Publicar un comentario